LyG: una empresa sanjuanina que transforma el trabajo en oportunidades
Cuando se habla de minería en San Juan, muchas veces la mirada se centra en las grandes inversiones, los números de producción o la infraestructura desplegada en la cordillera. Sin embargo, detrás de cada operación minera existe una red de empresas locales que aportan valor más allá de lo económico.
Ese es el caso de LyG Logística y Gastronomía S.R.L., una compañía familiar sanjuanina con más de 25 años de trayectoria, que ha hecho del impacto comunitario y social un eje central de su identidad. Nacida en el corazón de la montaña de la mano de Luis Eduardo Campillay, LyG entendió desde el inicio que su propósito no era solo brindar servicios en altura, sino acompañar a las personas y comunidades que sostienen la actividad minera.

En los campamentos mineros, donde los trabajadores pasan semanas lejos de sus familias, cada detalle cuenta. Una comida preparada con cuidado, una cama limpia o un traslado seguro son más que servicios: son actos de humanidad que marcan la diferencia.
LyG sostiene una filosofía clara: “que la gente al trabajar en campamento se sienta como en casa”. Este propósito guía cada una de sus operaciones, y al mismo tiempo se refleja en su compromiso con las comunidades que rodean los proyectos mineros. La empresa no se limita a cumplir funciones técnicas; busca humanizar lo esencial y crear condiciones de dignidad y bienestar en los lugares más desafiantes.
El impacto más allá del negocio
El compromiso social de LyG trasciende el ámbito de los campamentos. La empresa impulsa acciones que generan desarrollo en tres dimensiones fundamentales:
- Empleo local.
LyG prioriza la contratación de mano de obra local, ofreciendo oportunidades laborales a vecinos de Iglesia, Jáchal y otros departamentos mineros. Esto no solo genera ingresos directos, sino que también fortalece el arraigo y la identidad productiva de la región. - Proveedores de la zona.
La compañía integra en su cadena de valor a PYMEs locales, emprendedores y cooperativas, fomentando un entramado económico que multiplica beneficios. El objetivo es claro: que la inversión minera se traduzca en desarrollo real para las comunidades cercanas. - Capacitación y formación.
LyG acompaña iniciativas de capacitación laboral que preparan a las comunidades para insertarse en el mercado de trabajo. Estos programas incluyen desde manipulación de alimentos hasta oficios vinculados a hotelería, panadería o servicios de apoyo a campamentos. A través de estas herramientas, se busca que más personas tengan la posibilidad de acceder a empleos de calidad.
El área educativa ocupa un lugar destacado en la visión de LyG. La empresa participa en espacios de formación junto a instituciones locales, donde se dictan talleres y cursos que transmiten conocimientos prácticos con salida laboral.
Algunos de los temas más demandados en estas capacitaciones incluyen:
- Manipulación segura de alimentos.
- Elaboración de conservas y productos regionales.
- Ofertas gastronómicas adaptadas a campamentos.
- Hotelería y servicios de hospitalidad.
- Panadería y pastelería artesanal.
Estos cursos no solo permiten que las personas aprendan un oficio, sino que también promueven la creación de microemprendimientos productivos, generando ingresos adicionales para las familias y diversificando la economía local.

Una visión de triple impacto
El modelo de LyG se alinea con un enfoque de triple impacto: económico, social y ambiental.
- En lo económico, apuesta a fortalecer la cadena de valor local y a generar empleo de calidad.
- En lo social, promueve inclusión, capacitación y arraigo comunitario.
- En lo ambiental, acompaña programas que fomentan buenas prácticas en el uso de recursos y en la gestión de residuos.
Este enfoque integral posiciona a LyG no solo como proveedor, sino como un aliado de las comunidades mineras.
La visión de LyG a futuro es expandirse a nuevas regiones mineras e industriales sin perder su esencia: resolver con humanidad y eficiencia, y estar presentes donde pocos llegan.
En ese camino, el impacto social seguirá siendo un eje central. La empresa proyecta nuevas alianzas con instituciones educativas y organizaciones comunitarias para ampliar la oferta de capacitaciones y generar más oportunidades de empleo.
De esta manera, LyG reafirma su compromiso con un modelo de minería que no solo produce recursos, sino que también construye futuro en las comunidades locales.


