Infraestructura que acompaña el crecimiento de Gualcamayo

Preparar una operación minera para lo que viene también significa anticiparse a las necesidades de las personas que harán posible ese crecimiento.

En el marco de la ampliación de la capacidad del campamento de Gualcamayo, L&G formó parte del desarrollo y puesta a punto de una nueva infraestructura habitacional destinada a acompañar los próximos proyectos y la evolución de la operación.

La intervención contempló la incorporación de 36 módulos habitacionales, equipados con baño privado, provisión de agua fría y caliente, termotanque y aire acondicionado, generando capacidad de alojamiento para cerca de 180 personas, pero ampliar un campamento en un entorno minero implica mucho más que incorporar nuevos espacios.

Preparar el terreno para crecer

La instalación de los módulos se realizó sobre una plataforma preexistente, que requirió trabajos de relleno, compactación y nivelación para generar las condiciones necesarias para su montaje y funcionamiento.

Esta planificación permitió aprovechar infraestructura existente y desarrollar el nuevo sector respetando los criterios ambientales establecidos para la operación, procurando preservar las condiciones naturales del entorno y el cuidado de la flora y fauna. Cada etapa forma parte de una misma lógica: crear infraestructura funcional sin perder de vista las particularidades del territorio donde se trabaja.

Otro aspecto central del proyecto fue la participación de mano de obra local y de empresas sanjuaninas en la provisión de materiales y servicios, para L&G, este punto tiene un valor especial, somos una empresa nacida en San Juan y conocemos de primera mano lo que significa que el crecimiento de la actividad minera genere también oportunidades para las personas, proveedores y empresas de la provincia.

Ser parte de estos desarrollos significa aportar experiencia, capacidad operativa y conocimiento del territorio para acompañar proyectos que siguen creciendo.

La ampliación del campamento permite que Gualcamayo cuente con mayor capacidad habitacional y con infraestructura preparada para las próximas etapas de su desarrollo. Y para L&G, participar de este tipo de proyectos reafirma una manera de trabajar que forma parte de nuestra historia: estar presentes en terreno, entender las necesidades de cada operación y resolverlas con planificación, compromiso y capacidad de respuesta.

Detrás de cada nueva etapa de un proyecto minero también existen condiciones que deben hacerse posibles, y allí es donde nuestro trabajo cobra sentido.

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